<<<VOLVER

MÚSICA ANTIGUA

PUENTES SOBRE EL MEDITERRÁNEO.
Danzas instrumentales de la Europa Islámica, Al-Andalus y Oriente.
Espectáculo musical de virtuosismo instrumental y ritmo vivo. Contraste de la música de danza y de las obras instrumentales en el tiempo en el que la tradición musical de ambas orillas, norte cristiano y sur musulmán, del mar Mediterráneo no estaban tan distantes.

MÚSICA ANTIGUA. Director: EDUARDO PANIAGUA                  
Cesar Carazo: Canto y fídula
Jaime Muñoz: Flautas y gaitas                      
David Mayoral: Cántara, darbuga, panderos y  tar
Eduardo Paniagua: Flautas y qanun

PROGRAMAS: >>

1  FIESTA DE LA CIRCUNCISIÓN. Andalusí tunecina
2  NAWÁ SHAMBAR. Obertura de la núba andalusí tunecina
3  AJEDREZ, Cantiga 47, Alfonso X el Sabio, Sevilla siglo XIII
4  CONSOLADME NIÑAS AL ALBA. Canción andalusí tunecina
5  SALTARELO. Sicilia , siglo XIII.
6  EL CABALLO DEL ESCRIBANO, Cantiga 275, Alfonso X el Sabio, Sevilla s. XIII
7  TODOS LOS AMANTES. (18) Betayhi Ram al Maya, andalusí marroquí
8  ME VISITÓ QUIEN ESPERABA -Zarani muniati-. Moaxaja tunecina.
9  LOS CORSARIOS, Cantiga 279, Alfonso X el Sabio, Sevilla siglo XIII
10  LA CHICA SOLTERA. Danza andalusí tunecina
11 EL ICONO DE DAMASCO Cantiga 9, Alfonso X el Sabio, Sevilla siglo XIII
12  KI ESHMERA SABAT, Andalusí judería de Tetuán-Tánger, Marruecos

 

AL ANDALUS
En todas la ciudades de Al-Andalus proliferaban músicos, pues el territorio estaba florecido de cantores, poetas, tañedores y danzarines que adornaban cualquier fiesta religiosa o social: bodas, nacimientos, circuncisiones, alboradas, labores del campo, actividades artesanales, fiestas de la aristocracia y de la corte. Para toda actividad había un poema, un canto, una música. En el siglo XI todos los reyes de Taifas tuvieron sus “sítaras” -orquesta de músicos y cantores-, y las esclavas cantoras llegaron a tener un altísimo precio, que contribuían al prestigio de su protector.
Córdoba y Sevilla, focos de la poesía y la música, disputaban con otras ciudades como Valencia, Alicante, Zaragoza y Toledo, provocando la célebre frase recogida en el Analectas de al-Maqqarí, que dijo Averroes (Ibn Rushd) cordobés a Avenzoar (Ibn Zuhr) sevillano, en una discusión sobre las excelencias de sus respectivas patrias: “No sé por qué será que si se muere un sabio en Sevilla, llevan los libros a vender a Córdoba; y si en Córdoba muere un músico, sus instrumentos se vende en Sevilla”.

MALUF
La música Andalusí en Túnez se denomina Maluf, literalmente tradicional, habitual. Esta se remonta al siglo XIII, cuando a medida que los reyes cristianos conquistaban el sur de España, tuvo lugar un éxodo masivo de los andalusíes que no fueron a Granada, instalándose en Tlemcén los procedentes de Córdoba, en Fez los de Valencia y en Túnez los de Sevilla. Así pues el Maluf que nos ha llegado tradicionalmente es la síntesis de: el patrimonio musical de la propia región de Ifriquiya con el influjo que dejó Ziryab  en el año 803, cuando se estableció en Cairuán, capital de los Aglabidas, durante su viaje de Bagdad a Córdoba; de las herencias andalusíes traídas en el siglo XIII durante el reino de los Hafsidas, y por la segunda emigración andalusí causada por la caída de Granada en 1492; y la influencia turca que convirtió a Túnez en 1574 en una provincia otomana.

MOAXAJAS
Literalmente bordar, ornamentar, lo que en un collar enlaza una perla con otra, las moaxajas son poemas nacidos en Al-Andalus, inventadas por el ciego Mocadem ben Moafa de Cabra (Córdoba) que vivió entre los años 840 y 920. Se trata de un nuevo tipo de canción de forma libre, rima y medida variable, que se oponía a la Qasida clásica, construida rigurosamente con versos largos monorrimos. Las moaxajas están sujetas a la pauta de un estribillo popular (mudanza, vuelta), base y esencia de la composición, y cuando está cantada en romance o en idioma dialectal se convierte en un Zéjel. No quieren ser grandes obras clásicas, sino obras vivas, producción menor de talentos exquisitos que utilizaban la retórica de la poesía árabe para expresar las emociones amorosas y otros temas ocasionales.

La moaxaja se difundió rápidamente debido al vínculo constante de viajeros y peregrinos entre Oriente y Al-Andalus. Lo atestiguan las colecciones redactadas a partir de siglo XII. El egipcio Ibn Saná’ al-Mulk (1155-1211) teoriza que la moaxaja viene definida más por su música, que la condiciona, que por el contenido poético. En su antología une poemas de Al-Andalus con otros del Magreb, añadiendo sus propias composiciones inspiradas sobre esos modelos. El cordobés Ibn Quzman (1086-1160) se enorgullecía de que sus zéjeles se podían oír en Bagdad a los tres meses de componerlos, y con más frecuencia que en Andalucía. La forma moaxaja desde entonces se ha cultivado en Oriente hasta nuestros días, siempre reivindicada como símbolo de la herencia andalusí, perteneciendo al arte culto, entrando en la estructura de la Núba y la Wasla de Oriente Próximo.

CANTIGAS
Cantiga es el nombre de los poemas y canciones en idioma galaico-portugués. Se denominan de “amigo” cuando es la enamorada la que canta, y de “amor” cuando es el amante el que canta a su amada. Otros géneros como el “escarnio” y “maldecir” tratan contenidos de sátira con múltiples motivos: políticos, ironías personales, desengaños, etc.
Las CANTIGAS DE SANTA MARÍA de Alfonso el Sabio con cuatro códices de miniaturas, música y poemas, en honor de Santa María con milagros y narraciones maravillosas sobre sus imágenes y santuarios. Son la contribución más importante de la cultura española del siglo XIII a la civilización universal desde los puntos de vista de la literatura, la música y de la vida cotidiana de la Edad Media, 427 obras, en las que la influencia de Al-Andalus queda patente en sus formas poéticas (zejel) y en los ritmos e instrumentos mudéjares.

BIOGRAFÍAS: >>

El grupo MÚSICA ANTIGUA, bajo la dirección de Eduardo Paniagua, es un conjunto de especialistas en la música medieval española. En él trabajan cantantes e instrumentistas españoles sobre proyectos musicales y discográficos de la cultura musical de la España de las Tres Culturas: judíos, musulmanes y cristianos. Eduardo Paniagua está realizando la grabación Antológica de las Cantigas de Alfonso X. En la actualidad prepara las Cantigas de Oriente y el Mediterráneo. Sus últimos trabajos sobre la música andalusí: “Jardín de Al-Ándalus”, “Alarifes mudéjares”, “Luz de la Mediterranía”, “Tres Culturas” y “Poemas de la Alhambra”, “Latidos de Al-Andalus”, “Aire de al-Andalus” y “Almuédano”, han tenido excelentes críticas internacionales y apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional, por su calidad y por la recuperación del patrimonio musical hispano-árabe medieval.

Eduardo Paniagua, nacido en Madrid en 1952, es arquitecto y especialista de la música de la España medieval. Miembro fundador de los grupos Atrium Musicae, Cálamus y Hoquetus, se especializa en la música arábigo-andaluza, participando en festivales españoles y del mundo árabe.
En 1994 crea los grupos MÚSICA ANTIGUA e IBN BÁYA, este último codirigido con el laudista Omar Metioui, para el trabajo musical sobre las Cantigas de Alfonso X y la música andalusí respectivamente. Con Jorge Rozemblum trabaja el repertorio judéo-español.
En paralelo funda y dirige el sello discográfico PNEUMA con el que comienza a editar sus producciones musicales (90 CDs en la actualidad). Por su trabajo musical a favor de la convivencia de culturas ha recibido en Octubre de 2004 la Medalla de las cuatro Sinagogas Sefardíes de Jerusalén, y por la difusión de estas músicas inéditas está recibiendo excelentes críticas y premios internacionales, siendo nominado como Mejor Artista de Música Clásica en los Premios de la Academia de la Música en los años 1997, 2000 y 2004.